No es No. El regalo de poner límites.

Como coach para madres, siempre parto desde el cambio de perspectiva que debe ocurrir en ti,  antes de motivarte a saltar directamente a la acción. Hoy te invito a, revisar cómo estás estableciendo límites,  ese “no es no”,  y a reflexionar sobre cuál es el valor de hacerlo.    

Aunque usaré ejemplos de la maternidad, te invito a que aproveches de mirar cómo están tus límites en tus otros roles y relaciones.  

Comencemos por destacar el valor del ejercicio,  ¿por qué es tan importante saber decir hasta aquí?

Porque no reconocer hasta dónde llegamos o hasta dónde dejamos llegar a otros, conduce a: relaciones poco balanceadas, al agotamiento físico (seguramente terminas haciendo y dando más de lo necesario)  y a un desorden psíquico y emocional que,  de no atenderlos, puede generar enfermedades, falta de seguridad, de estima hacia ti misma y resentimiento.

No saber establecer límites, alimenta esa sensación de sentirte víctima de las circunstancias, un rol en el que delegas el control (tu posibilidad de  influencia) y  por tanto renuncias a lograr eso que quieres, y que siempre es posible,  a pesar de  lo limitado que sea tu margen de acción. 

Si reconoces que esta es un área que debes atender, siempre es posible que contactes con un profesional que pueda acompañarte; un coach o terapeuta pueden ayudarte a reconocer cuáles son tus condicionantes (creencias, patrones, experiencias) a la hora de establecer esos límites y por supuesto  a gestionarlos a tu favor. Por mi parte, aquí estoy para escucharte, solo necesitas dar ese paso y contactarme. 

Mientras tanto te invito a revisar algunas acciones que pueden ayudarte a revisar cómo estás estableciendo límites en tu día a día. 

Cómo establecer Límites 

Lo primero, acepta el proceso: ninguna transformación es mágica. Cuándo empieces a poner límites que antes no habías puesto, ten en cuenta que esto tomará un tiempo de adecuación tanto para ti, como para los que estén involucrados. Y por supuesto de ensayo y error. Es posible que ajustes no una, sino varias veces en el camino.

Un ejemplo:

Cuando fui madre por segunda vez, mi hijo mayor tenía dos años recién cumplidos: aún requería mucha atención y venía además de pasar gran parte de su día solo conmigo. Yo decidí amantar a demanda, lo que me llevaba a pasar mucho tiempo con el recién nacido, así que dejé que el mayor se distrajera ese tiempo mirando videos de canciones en la Tablet. Cuando logramos incorporar nuevas rutinas para el funcionamiento de familia de cuatro, ya no era necesario el uso que habíamos dado a la Tablet y mi peque se resintió, y se resintió mucho. 

Establecer nuevos límites fue confuso para él, pero, aplicando algunas de las cosas que te comento acá, logramos la transición y aún ahora, 6 años después, puedo decir que para él es fácil respetar los acuerdos que establecemos. 

A efectos de inspirarte, comparto en resumen 5 cosas a tener en cuenta en este proceso: 

1) Valida tus sentimientos y el de los involucrados: ya sabemos que los cambios pueden resultar incómodos. Verbaliza ese sentimiento y eso que sientes. De ser necesario ayuda también a tu hijos a nombrar sus emociones sin minimizarlas “Tienes miedo a…  “ “Eso te hace sentir molesto por…” 

Evita mezclar el ser con la acción, es decir, evita afirmaciones como : “Eres un  o una miedosa,  malhumorado, torpe, etc.” 

2) Sintoniza tu emoción con lo que está pasando, se congruente: Un ejemplo claro, cuando un bebé te muerde mientras está tomando el pecho, el bebé responderá adecuadamente (dejará de hacerlo y volverá a su toma normal)  solo si ve una expresión coherente en tu rostro, si te ríes,  el peque puede confundir la señal, y si estás muy enojada, es posible que comience a mostrarse más inquieto o nervioso de lo necesario. Lo mismo aplica en las siguientes etapas, incluso en la adolescencia.  

Emoción determina acción, por lo que es importante que conectes con un estado emocional que te permita lograr lo que quieres lograr: un acuerdo que alimente una relación sana en tu hogar.  

3) Incorpora a los involucrados a definir el acuerdo: tienes más oportunidad de éxito si ellos se sienten y saben parte del nuevo acuerdo. Volvamos con el ejemplo de los videos juegos, si quieres limitar el tiempo de juego, llega con un propuesta “el tiempo de pantalla será de x horas a la semana ¿Cómo distribuimos esas horas? ¿Qué días? ¿mañana, tarde, noche?. 

Está bien que no todo esté abierto a la negociación. Solo asegúrate de escoger bien tus batallas.  Si tu intención es crear una relación sana y balanceada, eso requiere una actitud de comunicación y colaboración. Piensa en las ocasiones en las que has tenido que obedecer o someterte sin alternativa ¿cómo reaccionaste ante eso? ¿cómo te hizo sentir? 

Recuerda también que estás serán bases que tus hijos usaran como referencia para establecer sus propias relaciones. 

4) Explica lo que va a pasar: sobre todo cuando se trata de niños. Los niños sienten seguridad cuando saben qué va a pasar, ¿por qué crees que les gusta ver una y mil veces la misma película o escuchar la misma canción? Porque saben qué esperar y eso les da sensación de control, de certeza. Pues aplica eso, con medida, a la hora de establecer límites.  Apóyate por ejemplo en una agenda familiar,  visible para todos y adecuada a la edad de tus hijos. , donde se aprecie qué día se hace qué y quién lo hace.  

5) Sé clara en el límite, si es en tiempo, pon un reloj, si es en actividades señala cuando inicia y cuando se acaba, verbalízalo:  “te acostaré, te arroparé, te daré un beso y luego iré  a  ____ o haré_____”.  Recuerda que la noción del tiempo de los niños es distinta a lo de los adultos. En vez de decir una hora, prueba a poner una alarma. También funciona muy bien asociarlo a alguna acción, “después de comer, jugaremos a …” 

6) Se constante. No importa que haya ajustes siempre y cuando la “esencia” del acuerdo se mantenga. Intenta, eso sí, no hacer muchas modificaciones al principio, para mantener la credibilidad sobre la importancia del acuerdo establecido. Que los cambios sean orgánicos, porque lo requiera el proceso. 

Espero que esto te permita ponerte en  marcha. Poner límites te ayudará a mejorar tus relaciones, así que anímate, ¿Qué limites necesitas establecer hoy?

Thais Guerrero #mumcocah @ Muments

IG: COACHTHAISG

Thais Guererro
Posts

Conoce la comunidad Muments

Muments es la comunidad para las mujeres que son madres y quieren disfrutar de sus propios momentos de cuidado personal.

Creemos que nuestro bienestar es un regalo para nosotras y, también, para nuestra familia.

Y hemos comprobado que la mejor manera de tener tiempo personal es poner una cita con nosotras mismas en nuestra agenda.

Si a ti también te apetece cuadrar unas horitas para ti, sigue por aquí:

Deja un comentario, te leemos!

2 Responses

  1. Muy bueno tu post Thaisa!!! Me sirve mucho, aún cuando no soy mami.
    En particular, ando full en la puesta de límites cuando salgo (al menos salgo muyyy poco)… La gente en general le cuesta mucho guardar la distancia social y el uso de mascarillas. Debo pedirles permanentemente que guarden la distancia social, y estar ubicando a los de seguridad de los súpermercados con respecto al uso de mascarillas y a que la gente acate el respeto a la distancia social… Es muy cansón. Sin embargo, lo hago! Tengo claro que primero la salud de todos, de ellos y mía.
    Gracias por tu post

    1. Gracias por tu comentario Sonia. Esperamos que la situación haya mejorado y exista más conciencia al respecto. Un abrazo

Leave a Reply

Your email address will not be published.